Ansias

Grítame, fuerte, muy fuerte. Grítame todo lo que no quiero oír. Todos mis defectos, las cosas que no soportas de mí. Échame en cara todas y cada una de las veces que te hice sentir mal, que te decepcioné o incluso que te llegue a dejar. Enfádate conmigo, dime que soy una niñata mimada y quejica. Dime todo eso que la gente no le dice a los demás, dime lo que verdaderamente piensas de mí. Pero después de eso, hazme un favor, solo uno. Dime que me quieres, pese a todas las verdades que me has gritado, solo dime que me quieres.

todo lo que me mata

ahora lo veo todo más claro, me piden calma, se me pudre el alma, dolor y rabia, se me caen las lágrimas. vuelvo a mis trece, a mis martes húmedos, a volver a hacer números una y otra vez, a ser otra vez un pez fuera del agua, pagaría con mi sangre por una vida más sana, para ti es fácil, para mi nunca lo fue nada, respiro casi sin poder y huelo a tasca.
papá y mamá no los recuerdo juntos, los niños acumulan odio de los gritos, despotricando siempre mintiendo, haciendo lo que me viene en gana, luego me arrepiento.
no conozco a nadie inocente, no lo creo, solo algunos enseñamos dientes pero todos somos perros.
a mi qué me vais a contar ya? si yo he pasado de amar a odiar en un instante, si a mí me han caído palos por todas partes y solo me importan ya cosas importantes..
quieres escuchar todo lo que me mata, quieres enseñarme a sufrir? anda, quieres enseñarme a soñar? no gracias, soy mucho más feliz sabiendo lo que pasa,
quieres escuchar todo lo que me mata, quieres enseñarme a sufrir? anda, quieres enseñarme a volar? no gracias soy mucho más feliz vigilando mi espalda


Algún día

Algún día, en cualquier parte, en cualquier lugar.. imperceptiblemente, te encontrarás a ti mismo. Y esa puede ser la más feliz, o la más amarga de tus horas.

No pueden, no quieren

Se rompieron el corazón
de mutuo acuerdo.
No pueden estar juntos.
No quieren estar juntos,
porque si en verdad lo quisieran
lo intentarían todo, pero no.
Ambos son sensatos, realistas
y demasiado románticos como para
arriesgarse a perder todo
sólo por intentarlo.

Hartazgo



El último empujón no te lo dará el terapeuta, ni tus colegas, sino el hartazgo. Cuando te canses de ser un gilipollas, podrás superarlo.


Walter Riso